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¿Cuál es el mejor momento para un divorcio con hijos? 10 situaciones en las que divorciarte puede ser tu mejor opción

Cuando se tiene hijos, cada decisión personal requiere una dosis extra de esfuerzo, sobre todo, cuando esa decisión va a afectar directamente a sus vidas. La separación o divorcio supone un desprendimiento del núcleo familiar tal cual estaba configurado y eso puede convertirse en una etapa delicada, incluso traumática, para ellos. Hoy queremos mostrarte qué momentos son los más adecuados para hacer frente al divorcio con hijos, velando no solo por ellos, sino también por tu bienestar personal.

1. Cuando “mi pareja me hace sentir mal”

Teniendo o no familia, si tu pareja te hace sentirte inferior, menosprecia o infravalora en el día a día y se sostiene en el tiempo, estamos ante uno de los síntomas de que la relación está acabada. Sin duda, es uno de los motivos por los cuales muchas parejas se separan -suelen ser parejas que llevan muchos años juntos. Aquí no hablamos de edad, sino de duración del matrimonio. Es muy frecuente en parejas que se casaron muy jóvenes y han tenido poca experiencia con otras personas. En particular, suelen ser mujeres que vienen arrastrando ese lastre desde hace tanto tiempo que al final les genera soledad con respecto a su pareja. Un día se levantan diciéndose “he vuelto a ver que sola se está bien”.

2. Tienes problemas de pareja por hijos no comunes

Cuando te uniste a tu actual pareja, tenía hijos con su antigua mujer y no creíste que pasaría como en las películas. Una situación muy diferente a cuando tu pareja no quiere estar con tu familia. En este caso vuestra maravillosa idea de convivir ambas familias juntas no salió como esperabas. Sus hijos no te tragan y la relación diaria que os une es de lo más hostil, incluso con tus hijos. Por supuesto, eso no genera un bonito ambiente en casa y genera fricciones y tensiones con tu pareja (su padre). Has aguantado mucho y la cosa no mejora. Sientes que tu relación pende de un hilo y estás pensando en divorciarte ya que te encuentras en la tesitura de elegir entre tu pareja y tu familia.

3. Mi pareja solo ve lo malo de mí

Habéis caído en una rutina tóxica en la que te cuesta actuar de forma natural sin temor a ser juzgada. Actúas con toda tu mejor intención pero no te lo valora, ni agradece. Sientes que puede estar viviendo estrés por el trabajo y se lo pasas por alto una vez. Pero una, y otra, y otra… ya no son justificables. Cuando tiene un mal día o simplemente algo no le gusta o sienta bien, te lo echa en cara. Tiene pensamiento crítico para destacar lo negativo y hacerte sentir mal contigo misma y en la relación. Si llevas un tiempo aguantando todo lo que te eche, intentas dialogar haciéndole ver que no es justo y que intente controlar esas reacciones negativas, pero te sientes atrapada en una relación sin futuro que no tiene arreglo; es hora de plantarse.

4. Quiero a mi pareja, pero no soy feliz

Ya conoces las 4 etapas del ciclo de vida de los animales: nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos. Si ves tu relación estancada en la transición hacia la última fase del ciclo vital, lo más sensato es hacer caso a la naturaleza. Ya no te valen trucos antes de divorciarse, porque ya has hecho todo por tu parte. Has regado las raíces marchitas para ver si aún quedaba algún ápice de luz que las hiciera reconducir su forma y color, y así aguantar durante más tiempo, pero ni aún con esas han revivido. Es duro, pero antes de sostenerse en una relación deteriorada, que te consuma hasta el final de tus días, lo sensato es aceptarlo y cerrar una etapa para pasar página.

5. Separarse con hijos pequeños aún

Habéis construido una familia, pero ser padres primerizos os ha cambiado por completo. Sentís que lo único que os une son vuestros hijos pequeños de 1-2 años, pero entre vosotros ya no queda nada y día a día te repites “me quiero separar pero tengo hijos”. Habéis perdido ese fundamento emocional que hace pocos años os llevó a decir el “sí, quiero”. No importa que hayan pasado pocos años. El divorcio no va ligado a una duración mínima, sino a una ruptura emocional. La ventaja de hacer frente al divorcio con hijos pequeños es que aún no se dan cuenta de lo que ocurre a su alrededor. Aún no han construido su creencia de familia por lo que, cuando crezcan y empiecen a tener “uso de la razón”, aceptarán con total normalidad que sus padres no están juntos.

6. Separarse con hijos emancipados

El otro extremo sería separarse cuando los hijos son independientes y ya no viven en casa. Ya se han educado y son lo suficientemente mayores para entender la situación que les vais a presentar. Sus experiencias en relaciones de pareja les servirán para entender lo duro que es vivir y estar con alguien con el que no te sientes correspondido, amas por igual o incluso por rutina.

7. Separarse a los 40

Otro de los buenos momentos para determinar cuándo divorciarse es a la edad de los 40. Ya conoces la expresión, “los 40 son los nuevos 30”. Es una manera de expresar que aún tienes oportunidad de vivir la vida de otra manera. Que la edad es solamente un número y, dependiendo de las circunstancias, se pueden vivir a todo color, con plena motivación y diversión. No tengas miedo a separarte a los 40 pensando que no vas a poder conocer a otra persona que te haga feliz. Puede ser una de las mejores épocas de tu vida.

8. Separarse a los 60

Otro momento en la vida de una mujer que tiene sus ventajas es separarse a los 60 años. Las estadísticas de divorcio en España lo demuestran. Un estudio del Instituto Nacional de Estadística muestra que en el 2020 se divorciaron 3453 personas de entre 60 y 69 años. En este estudio se desconocen las causas de divorcio en España  pero es la época en la que no tienes que pensar nada más que en ti. Tus hijos tienen sus propias familias y puedes darte el lujo de tomar las decisiones a tu antojo y sin miramientos por nadie más que por ti.

9. Hacer frente al divorcio con hijos en una relación sin amor

Cuando existe un matrimonio sin amor, solo por los hijos, es justificación suficiente para tomar la decisión de divorciarte. De una forma u otra, el vínculo que os unió en su momento se ha desvanecido y no tiene por qué atormentaros el resto de vuestras vidas solo por vuestros hijos. Si se encuentran en una edad delicada en la que necesitan el apoyo de ambos en su día a día, intentad hacer las cosas de la mejor manera para que les impacte lo menos posible. Os aconsejamos buscar asesoramiento psicoemocional de familia para que os guíe paso a paso en el proceso de separación en pro del bienestar de vuestros hijos. Os será más sencillo actuar legalmente sabiendo que su salud mental y emocional está cuidada desde el primer momento.

10. Duración del matrimonio

Para acabar, queremos mostrarte algunos datos que consideramos importantes sobre la duración media de los matrimonios que se anularon el año 2020:

  • 3.2% de los divorcios en el 2020 llevaban menos de 2 años juntos.
  • 12.3% llevaban una relación de pareja de entre 2-4 años.
  • Un porcentaje similar de la media del 18.4% porcentaje de divorcios llevaban juntos de entre 5-14 años.
  • El porcentaje de divorcio y separación en relaciones de entre 15-19 años es muy parecido, siendo del 14.6 y 14.9% respectivamente.
  • Finalmente, vemos que en relaciones de más de 20 años la tasa de separaciones es de casi el doble frente a los divorcios; y que existe un alto porcentaje de divorcios en relaciones de gran duración con respecto a las que acabamos de ver.

Esperamos que estos consejos antes de separarse hayan cubierto tu situación actual en alguno de estos momentos más oportunos para hacer frente al divorcio con hijos. Como ves, no hay mal que por bien no venga. En Valentina Community queremos animarte a pensar en ti y en tu felicidad, porque si no lo haces tú, nadie lo hará. Sabemos que es un proceso dificultoso para ti y tus hijos, por eso te abrimos las puertas de nuestra red de profesionales. Contamos con expertos en apoyo psicoemocional que te ayudarán a preparar el terreno de la mejor forma posible para tus hijos en pro de su bienestar emocional.

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